Lo de aislarse suena bien. Sobre todo cuando dejas de tomar las riendas de la vida de los demás, llega un momento que te sientas, reflexionas y tomas aire y empiezas a pensar en tus propios problemas que hace más de un año los tenias aparcados en un cajón lleno de polvo.
Siempre dices que esa caja la quieres abrir luego, porque antes existían problemas más urgentes ya que para mi estos han sido meras tonterias pero ahora ya no. Cuando esos problemas van a más te das cuenta que nadie está ahí para ayudarte y empiezan a fallar esos "amigos/conocidos" a los que tenias contados con los dedos de la mano y a los que siempre has sabido oir, escuchar, e incluso ponerte en su piel. Entonces llega tu momento y sientes que eres una incomprendida y que nadie te quiere ayudar.
Puedo estar harta, o decir "que asco de vida" pero aún hay tiempo, ya que todo en la vida tiene solución menos la muerte, sobre todo cuando recuperas tu perseverancia y empiezas a ser más egoísta por tu vida. También tienes que saber a aprender a levantarte sin ayuda de nadie y a no desaprochar las segundas oportunidades. Por un lado, lo más importante no es dejarse llevar por esa gente que es una incorformista y me han hecho ser la persona que en realidad no soy o solo se alegran cuando te ven jodido hasta el fondo. También existen muchas personas que nos han hecho muchos feos conscientemente, porque eso duele más que te peguen una simple “ostia”. Para mí esas personas son inexistentes incluso más de ellas están elimidadas en mi tuenti y en mi vida porque "no quiero ni saludarlas" además tendría muchísimos argumentos para callarles la boca. Uno de mis buenos ejemplos es mi familia paterna a la cual no tengo ningún amor y menos aún respeto ya que nunca lo han tenido por mí ni por mi madre que siempre he tenido que defenderla, al principio yo traté de llevarme “bien” pero cuando nunca ha existido ningún interés, todo son problemas enfrentamientos entre mis padres, te desengañas y lo único que quieres es no saber nada de sus vidas. Y a medida que vas creciendo te das cuenta que familia no es la sangre sino las que saben ponerse en tu lugar, te apoyan, se sienten en tu piel, te ven sufrir, te ayudan a conseguir tus metas o simplemente te llaman para saber cómo estás.
Gracias 202!¡, familia materna, padres, amigos alicantinos y manchegos, y sobretodo hermano.No sé que sería sin vosotros…
Y ahora me rio, porque sé que lo conseguiré…es tiempo de cambios, reflexiones y sobretodo demostrarme a mi misma que he dejado de estar perdida...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario